Tonadillas del fin del mundo El Rey Midas Coprológico.
Abr 27

Carolina Cruz y la Montaña de Perico

Esto me paso en el 2002 o algo así…..
Resulta que mi buen amigo el Cholinchi le robó a su hermana 2 entradas para uno de los desfiles del ExpoShow, y sedientos de aventuras pajeriles decidimos ir a tan magno evento, chimbiando a la hermana, que tan buena esta.
El caso es que vestidos como siempre (Estilo gamín chic), fuimos por la tertulia en donde se realizaba el desfile. No está de más contar que desentonamos desde el primer momento en que pasamos por la puerta de entrada, pues las señoras ricas y los viejos come mierda se fueron con sus mejores sedas, haciéndonos sentir como unos cartoneros mal alimentados. Pero eso no nos importo mucho, pues la calidad de hembras que había por allí nos hacia olvidar las miradas de asco que el publico general nos dedicaba.
Me acuerdo que había una gran sala, en donde le ponías tus datos personales a el ticket de entrada y lo echabas a una urna fabulosa adornada con enanos de oro, para participar en una gran rifa.
Bueno, hice eso, y seguimos morboseando a todo lo que tuviera un buen par de tetas, o un culo rico. Como sea, había tanto quesito allí, que hasta las modelos daban muestras gratis de queso Colanta, y como buenos muertos de hambre, nos quedamos parqueados al lado de este stand un buen rato.
Hasta que empezó el desfile. Y allí la vi: Carolina Cruz, tan alta como deben ser las Diosas, con esas tetas milagrosas rebotándole, nunca me fije en lo que llevaba puesto, me fije en lo que le faltaba. Que mujer tan espectacular, la mujer perfecta, la que todo pajero con medalla idolatra y la tendría como una reina el resto de su vida. Tan perfecta. Tan imposible….
Desfilo 2 veces, una vez lencería negra y la otra un traje de mierda.
Y pues las otras modelos, pues ricas, pero no tanto.
El desfile termino, aplausos, besitos mua mua, y de pronto llego el momento en que mi vida cambiaria: Un anunciador, en la mitad de la pasarela se paró con un micrófono y la sagrada urna que reconocí de inmediato. Después de un par de chistes sosos y bobalicones, revolvió todos los papeles, y sacó el ganador, el golden ticket, el master of the tickets: El Mío.
Dios, no lo podía creer. El Cholinchi me daba palmadas en la espalda, las modelos aplaudían, todo era una gran alegría, revuelta con confusión y olor a el queso que me empache como un muerto de hambre. No sabía qué hacer. El anunciador me tomo del brazo y me condujo por la pasarela, pero hacia adentro. Me metió en un cuarto, en donde solo había una cama (Doble, cómoda, con sabanas de seda), y un tubo que venía del techo y quedaba suspendido a 2 metros de la cama. Como un ojo que mira.
Como sea, me encerraron allí, solo como una gueba. Esperé un rato, me senté en la cama, y pues nada pasaba. Ya me estaba aburriendo, cuando la puerta se abrió, y mi cara de estúpido se desfiguro en una mueca de adoración y morbo. Entraba por la puerta Carolina Cruz, mi Diosa, la mujer perfecta. Me miró y sonrió un poco. Yo no podía decir nada. Nada es nada. Ella, se quito la blusa y los jeanes y quedo en ropa interior. No podía más. Mi cabeza y mis pelotas iban a estallar. Quería sodomizarla hasta que lleguen los caballeros del apocalipsis y me echen agua caliente para separarnos. Ella se quito el brasier. Que lindas tetas Dios mío, que pezones tan deliciosos, tan rosados, me estoy volviendo loco….
Ella se acostó de la cama, boca arriba, y lo único que dijo fue:
-Si quieres estar conmigo, tendrás que acabar con esto -
Y cuando termino de hablar, del tubo que había encima de la cama, empezó a caer nieve.
Nieve ? Pensé yo. Nieve en Cali ?
Cuando me di cuenta de mi error. No era precisamente nieve, era cocaína, perico, merca, como lo quieran llamar.
Le caía en las tetas a Carolina, a un ritmo alarmador. Caía y Caía, sin fin. Yo comprendí todo, y me abalance a las tetas de Carolina a empezar a oler. 2 minutos más tarde, estaba tieso como una estatua, a decir verdad, como una gárgola. Perdí en conocimiento. Me sacaron en camilla, todo engarrotado, con las manos en una grotesca imitación de un pianista que se quedo a la mitad de su concierto, con la mandíbula dura y torcida a el lado izquierdo.
Desperté en una clínica de rehabilitación.
Y esa, queridos lectores de incoherencias, fue la última vez que fui a un ExpoShow y que vi a Carolina Cruz.

written by Y316 \\ tags: , , , , , ,


3 Responses to “Carolina Cruz y la Montaña de Perico.”

  1. 1. pato Says:

    El parche de mayolo le decía Paramount, a una montaña de perico. hehehe

  2. 2. Carlos C. Says:

    Cómo me gusta esta clase de lectura

  3. 3. alejandro el glande Says:

    no te creeo un culo

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